{"id":3719,"date":"2022-03-09T11:05:58","date_gmt":"2022-03-09T11:05:58","guid":{"rendered":"http:\/\/sgl.cl\/sgl\/?p=3719"},"modified":"2022-03-09T11:06:00","modified_gmt":"2022-03-09T11:06:00","slug":"por-que-acumular-grasa-corporal-te-hace-mas-vulnerable-frente-al-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sgl.cl\/sgl\/2022\/03\/09\/por-que-acumular-grasa-corporal-te-hace-mas-vulnerable-frente-al-covid-19\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 acumular grasa corporal te hace m\u00e1s vulnerable frente al COVID-19"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>De seguro ya conoces la historia del famoso Caballo de Troya<\/strong>. Relata c\u00f3mo los griegos, despu\u00e9s de varios a\u00f1os intentando conquistar Troya, lograron su prop\u00f3sito construyendo de \u201cregalo\u201d para ellos un enorme caballo de manera, en cuyo interior se ocultaron sus soldados. Aprovechando la oscuridad de la noche, asaltaron la ciudad de sorpresa \u2013 y desde adentro.&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pues,&nbsp;<strong>nuestro gran enemigo el COVID-19 al parecer encontr\u00f3 un inesperado caballo de Troya que le ayuda en su lucha: nuestra grasa corporal.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>UN CORONAVIRUS TROYANO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El SARS-CoV-2 entra en las c\u00e9lulas del organismo cuando una prote\u00edna de su envoltura, la llamada&nbsp;<em>spike<\/em>&nbsp;o prote\u00edna S viral, se une con la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-020-2012-7\">enzima convertidora de angiotensina tipo 2<\/a>, mol\u00e9cula de la membrana de varios tipos de c\u00e9lulas humanas. En el fenotipo obeso, la expresi\u00f3n de estas mol\u00e9culas de membrana en el tejido adiposo (la grasa) aumenta. Y eso&nbsp;<strong>convierte a la grasa en reservorio ideal del virus tras su entrada en el organismo, permaneciendo&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/33073512\/\"><strong>en el cuerpo de los pacientes con obesidad durante m\u00e1s tiempo<\/strong><\/a><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por si fuera poco, en&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/33071815\/\">modelos animales de obesidad<\/a>&nbsp;se ha observado que la enzima convertidora de angiotensina tipo 2 tambi\u00e9n&nbsp;<strong>aumenta en las c\u00e9lulas pulmonares<\/strong>. Eso implica un&nbsp;<strong>mayor n\u00famero de sitios de uni\u00f3n para el virus y favorece la entrada de part\u00edculas virales&nbsp;<\/strong>en el epitelio pulmonar.&nbsp;<strong>La intensidad de la infecci\u00f3n aumenta, como tambi\u00e9n la respuesta local en los pulmones,&nbsp;<\/strong>principal lugar en el que se libra la batalla para evitar el desarrollo del COVID-19.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A esto hay que a\u00f1adirle que las personas con obesidad presentan un&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/30753132\/\">estado inflamatorio cr\u00f3nico de bajo grado<\/a>&nbsp;que activa una respuesta inmune local. Esto da lugar a una&nbsp;<strong>respuesta inmune deficiente que aumenta la susceptibilidad a las infecciones, entre ellas la producida por el SARS-CoV-2.<\/strong>&nbsp;Este d\u00e9ficit inmune, junto con la situaci\u00f3n previa de inflamaci\u00f3n, puede&nbsp;<strong>ampliar la conocida tormenta de citoquinas desencadenada tras la infecci\u00f3n viral,&nbsp;<\/strong>produciendo un&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/21\/16\/5793\">empeoramiento de los s\u00edntomas<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el exceso de grasa abdominal de las personas con obesidad impide el correcto desplazamiento del diafragma durante la respiraci\u00f3n,&nbsp;<strong>reduciendo la capacidad pulmonar y generando dificultades que predisponen al desarrollo de infecciones respiratorias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, no es la primera vez que la obesidad se define como factor de riesgo en las infecciones causadas por virus respiratorios. En 2009, durante la pandemia causada por el virus influenza H1N1, la obesidad se asoci\u00f3 con un incremento en el riesgo de hospitalizaci\u00f3n e&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/32857454\/\">ingreso en la UCI tras la infecci\u00f3n v\u00edrica<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>UNA CIUDAD CON PROBLEMAS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Imaginemos el cuerpo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/por-que-acumular-grasa-corporal-nos-hace-mas-vulnerables-a-la-covid-19-174292\">una persona con obesidad como una ciudad amurallada<\/a>. La alta cantidad de tejido adiposo desregulado que contiene hace que, en condiciones normales,&nbsp;<strong>la ciudad sufra una obstrucci\u00f3n en las v\u00edas de suministro<\/strong>&nbsp;(por hipertensi\u00f3n, aterosclerosis o patolog\u00edas cardiovasculares). Pero tambi\u00e9n&nbsp;<strong>dificultades con el suministro y la gesti\u00f3n de los alimentos<\/strong>&nbsp;(resistencia a la insulina y diabetes) y con la&nbsp;<strong>entrada de aire<\/strong>&nbsp;(por dificultades respiratorias).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El acceso esta ciudad, ya de por s\u00ed debilitada y enferma, ser\u00eda relativamente f\u00e1cil para un invasor como el virus del COVID, puesto que el tejido adiposo se comportar\u00eda como un caballo de Troya<\/strong>. Es decir,&nbsp;<strong>servir\u00eda de refugio al nuevo enemigo<\/strong>. Quien, dicho sea de paso, se encontrar\u00eda con m\u00e1s puertas de entrada en la zona cr\u00edtica de suministro de aire de la ciudad (el pulm\u00f3n, en nuestro cuerpo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El desastre ser\u00eda absoluto.<\/strong>&nbsp;Sobre todo, porque cuando los soldados del ej\u00e9rcito inmune de la ciudad tratasen de expulsar al enemigo, su respuesta deficitaria provocar\u00eda a\u00fan m\u00e1s da\u00f1os \u201curbanos\u201d como consecuencia de la tormenta de citoquinas.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, el exceso de grasa corporal no hace sino empeorar los s\u00edntomas de la infecci\u00f3n por coronavirus e incrementar el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/21\/16\/5793\">riesgo de hospitalizaci\u00f3n y muerte<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfHAY CIUDADES MEJORES QUE OTRAS?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando la ciudad afectada por obesidad es de sexo masculino, la distribuci\u00f3n del tejido adiposo a nivel visceral es mayor. Eso provoca un incremento de citoquinas proinflamatorias que conduce a una mayor activaci\u00f3n de las c\u00e9lulas inmunes, lo que&nbsp;<strong>hace a los hombres presentar un mayor riesgo de desencadenamiento de la famosa tormenta de citoquinas responsable del empeoramiento y&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/32669390\/\"><strong>agravamiento de los s\u00edntomas de la COVID-19<\/strong><\/a><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con todo y con eso, parece que&nbsp;<strong>el efecto devastador de la enfermedad en el largo plazo es mayor cuando esa ciudad pertenece al sexo femenino<\/strong>. Ahora que ha pasado tiempo suficiente para ver las secuelas de la enfermedad, se ha podido comprobar que, dentro de los&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.neurologia.com\/articulo\/2021230\">factores de riesgo de s\u00edndrome post COVID-19&nbsp;<\/a>, tener&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/32729939\/\">obesidad y ser mujer<\/a>&nbsp;predispone a&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-021-01292-y\">presentar COVID persistente<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo con el s\u00edmil, desde el inicio de la pandemia se ha observado que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41366-020-0624-5\">ciudades m\u00e1s envejecidas (mayores de 55 a\u00f1os)<\/a>&nbsp;tendr\u00edan&nbsp;<strong>m\u00e1s riesgo de ser totalmente destruidas por la invasi\u00f3n (mayor mortalidad),&nbsp;<\/strong>incluso en caso de personas con peso normal. Sin embargo, ya desde el principio de la pandemia observamos que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/pdfs\/journals\/lancet\/PIIS0140-6736(20)31024-2.pdf\">la \u201cciudad obesa\u201d joven<\/a>&nbsp;sufr\u00eda igual los efectos que \u201cciudades de peso normal\u201d de mayor edad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo ello explica la mayor propensi\u00f3n de las personas con obesidad a desarrollar la infecci\u00f3n por COVID con s\u00edntomas m\u00e1s graves<\/strong>&nbsp;y necesitar hospitalizaci\u00f3n, ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica y cuidados intensivos. Tambi\u00e9n explica por qu\u00e9 las personas con obesidad suelen requerir una hospitalizaci\u00f3n prolongada y tratamientos m\u00e1s intensos:&nbsp;<strong>tardan m\u00e1s tiempo en eliminar la presencia del virus<\/strong>. M\u00e1s a largo plazo, la presencia de obesidad aumenta el riesgo de desarrollar&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34060194\/\">secuelas cr\u00f3nicas de COVID-19<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho todo esto, deber\u00edamos reflexionar sobre la necesidad de realizar importantes esfuerzos, tanto a nivel personal como desde todos los estamentos implicados, para implementar todas las medidas que ayuden a paliar la actual epidemia de obesidad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Agradecemos a los autores de este art\u00edculo, publicado originalmente en&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/por-que-acumular-grasa-corporal-nos-hace-mas-vulnerables-a-la-covid-19-174292\"><strong><em>The Conversation<\/em><\/strong><\/a><strong>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De seguro ya conoces la historia del famoso Caballo de Troya. 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